A pocos minutos del restaurante Bulgatta, en El Chuscal, esta casa resuelve algo que pocas propiedades del oriente logran: se puede llegar por La Ceja o por Cabeceras Llanogrande, según convenga el día. Esa doble vía cambia por completo la logística de vivir aquí.
Dentro, 262 m² reparten 3 alcobas con baño propio, baño social y alcoba de servicio. El agua no depende de terceros: la unidad cuenta con fuente propia, además de vigilancia permanente.
El parqueadero, por ahora descubierto, deja abierta la posibilidad de techarlo según el gusto de quien la habite.

